22 de noviembre de 2012

Obrigada Deus


Hoy junto con varios amigos quiero agradecer públicamente a Dios por sus bendiciones en el 2012: Éste año me has permitido conocerte de una forma más profunda, descubrirte y descubrirme a mí misma en Ti, no hay mejor tesoro, gracias por Tu vida Jesús. Te agradezco mucho por mi familia y porque hasta hoy has sido bueno con nosotros y eres fiel a Tus promesas. Gracias por permitirme estudiar y darle un sentido diferente a éstos años, donde he aprendido más allá de la psicología, gracias por el privilegio de enviarme a ser sal y luz en lo cotidiano y por aquellos que te han conocido en la universidad. Gracias por los niños y las personas que he conocido a través de mi carrera, gracias por que a través de ella puedo reflejar Tu amor y servir a otros. Te agradezco por esos sueños que has plantado en mi corazón, sueños que emanan de Tu maravilloso amor. Gracias por la música y por las letras que has inspirado. Gracias por los buenos amigos y compañeros de misión. Gracias por quienes me pastorean. Te doy gracias por los viajes, las nuevas culturas que he conocido, la comida que he probado y los idiomas que he aprendido. Gracias por el movimiento estudiantil alrededor del mundo. 
Gracias por mi cuerpo y por la salud; gracias por lo que has cambiado en mi carácter y por lo que sigues transformando. 
Gracias por los libros y las horas de té, por esos pequeños detalles. Gracias por las aves y por Tu creación. 
Gracias porque faltan las palabras para agradecerte. Gracias por Tu paz admirable, Tu perdón inmerecido, por Tu gracia incomparable y por Tu amor perfecto. Gracias por ésta aventura junto a Ti.

23 de septiembre de 2012

Esta noche pienso en ti

Esta noche pienso en ti. Hace más de un año que te fuiste, hace más de dos primaveras que te vi partir. Aún recuerdo el sonido de tu último suspiro. Mi cuerpo y mi ser, de pie y en el suelo al mismo tiempo, a la orilla de tu cama, vieron tu cuerpo apagarse lentamente. Tus ojos cerrados, tu piel pálida y arrugada, tú, envuelta en sábanas blancas, en la sala de mi casa, tomaste el último aliento y dejaste de vivir.

Aún pienso en ti. Te recuerdo. Pero hoy pienso en ti de madrugada, sin poder dormir aunque es lo que más deseo hacer y no puedo. Hoy fui a un funeral parecido al tuyo, ella también luchó contra el cáncer. Fue tan rápido y tan lento a la vez. Me duele el corazón. Tu ataúd era grande, en tu pelo había canas blancas y esa noche se mostraban varias fotografías de la historia de tu vida, tus logros, tus amores, tus pasiones, tus amigos y las memorias captadas en papel, de ochenta años caminados.

Hoy, no había más de cinco fotografías, el ataúd era pequeño; el más pequeño que he visto. La historia escrita en tiempo es de un año y diez meses. Los padres despiden a su princesa, dicen que ya descansa. Lloran sin despegarse de la caja, que tiene un vidrio, que impide el contacto con su pequeña al querer tocar  su nariz tan solo una vez más. Y duele. ¿Por qué duele tanto abuelita?

3 de septiembre de 2012

El inicio de una transformación

"It was the beginnin of a transformation, not just an experience." -Ariana Martinez

Estos últimos días se ha publicado bastante sobre una cuestión que pasa en nuestra ciudad. Mi corazón siente impotencia al ver la injusticia que nos rodea, pero no sólo en relación a la trata de blancas, a la de los indocumentados que son deportados, a aquellos que viven en hambre y pobreza extrema o a quienes padecen una enfermedad. No, mi corazón siente una impotencia más grande por la injusticia de quienes no hacemos nada, esto es injusto: ignorar lo que pasa y sólo cuando comienza a afectarnos más de cerca hacer consciencia de la realidad que se vive a diario, pero que no nos duele, porque no estamos interesados en verla.

Hace un tiempo esos fenómenos sociales me incomodaban porque atacaban a mi pasividad. Hoy no puedo evitar escuchar a Dios. El año 2012 ha sido un año donde mis ojos han sido abiertos poco a poco, más y más. Hoy esos fenómenos sociales tienen rostros y nombres, son historias de vida que no puedo ignorar. Aquella noche cuando nos invitaron a jóvenes de distintos países a responder al llamado de Dios fue el inicio de una transformación y no tan solo una bonita experiencia en otro lugar del mundo. Hoy oro para que no se quede en una transformación de mí pensamiento solamente, sino que oro y doy mi vida por una transformación en las vidas que me rodean. No me queda más que vivir conforme a lo que Él dice, responder a Su llamado. Y hoy me aferro y descanso en lo que un día dijo: 

"Bienaventurados los que tienen hambre y sed de justicia, porque ellos serán saciados." 
Mateo 5


29 de julio de 2012

El engaño del corazón.

Un buen amigo me dijo: "En lugar de presumir tu relación con Dios y esforzarte por ser una persona que socialmente es "súper cristiana", comienza a vivir una vida que agrade a Dios y que eso sea una realidad para ti." Esto me cayó como un balde de agua fría, de esa que incluso cuando hace calor es incómoda; y para crecimiento espiritual que acompaña a mi proceso actual, fue una excelente confrontación. Me quedé pensando en todo lo que hago "para agradar a Dios" e hice una introspección. Vi un corazón orgulloso. 

El ser humano siempre quiere sobresalir, ser bueno en algo, es parte de la estima propia y de desarrollar un potencial, trascender, o cualquier término que se le parezca. Pero, ¿Cuáles son las intenciones del corazón?, ¿Cuál es su motivación?, ¿Qué es el corazón?. Uno de los sinónimos que se le ha dado es el alma o la psique, que ahora se ha ampliado y reorientado el concepto, pues en la historia de la psicología, estudiar el alma conllevaba limitaciones porque era algo intangible y que no se podía medir. Este es tan solo uno de los límites del ser humano para comprenderse a sí mismo en totalidad pues, ¿quién puede entender el corazón sino solo Dios?. Podemos comprender conductas y desarrollar teorías, pero el ser humano nunca dejará de ser complejo para nosotros. Nuestra relación con Cristo, menciona John White en su libro Atrévete a ser santo, tiene que ver con la totalidad de nuestro ser: con el cuerpo, la mente y el espíritu, con el intelecto, la voluntad y las emociones. En una palabra, con todo lo que nos hace humanos y esto se describe como el corazón. Me gustaría mantener presente este concepto durante los siguientes párrafos.



Caminando hacia la escuela y conversando conmigo misma me pregunté un día: ¿Cómo puedo relacionar todo lo que he aprendido del ser humano hasta este semestre, con lo que he aprendido de Jesús y lo que él dice de mí y del ser humano, si en su mayoría, lo que la psicología dice va en contra o es totalmente distinto a lo que la Palabra dice? Tuve un insight (me cayó el 20) y llegué a la conclusión de que conozco en gran parte ambos puntos de vista sobre el ser humano. Es decir, cómo el ser humano se ve a sí mismo y a sus semejantes y cómo Dios, quien lo ha creado, lo ve. Cómo el ser humano busca absurdamente un propósito e incluso, utiliza a Dios o a la Biblia como un recurso más para él y, cómo Dios da un propósito utilizando todo lo demás como añadidura, centrándose inicialmente en Él como Señor y como el mayor tesoro. Entonces pensé en todas mis clases y entendí que el mayor deseo del hombre es querer controlarse a sí mismo, tener el mayor poder posible de reinar sobre sí y sobre el corazón. Es por eso que la búsqueda de lo espiritual se ha distorsionado.

Jeremías capítulos 16 y 17, hablan del comportamiento del ser humano. Hay dos tipos de personas: aquél que sigue la terquedad de su corazón, aquél que confía en sí mismo, en su propia fuerza apartando su corazón del Señor y aquél que confía en el Señor y pone su confianza en Él. Éste último es como árbol plantado junto al agua, no teme que llegue el calor, sus hojas están siempre verdes, en época de sequía no se angustia, y nunca deja de dar fruto. Estos pasajes son de juicio para el pueblo de Israel que se había alejado de Dios y no  solo comenzó a adorar a otros dioses, sino que prácticamente comenzaron a ser sus propios dioses al seguir la terquedad de su corazón, confiando en el hombre y en sus propias fuerzas. 

White dice en su libro que disfrutar de recibir elogios o querer que nos feliciten no es necesariamente orgullo. Por ejemplo, querer agradar a Dios y disfrutar de su aprobación no es algo negativo. Pero cuando buscamos la adoración de otros a través de elogios, para aumentar nuestro ego, entonces estamos tomando una actitud de orgullo y superioridad, deseando recibir lo que le corresponde a Dios. Al hacer la introspección pensé en aquellas veces que hago obras, aún las más sencillas, simples y cotidianas, para gloriarme o por vanidad olvidándome así de la gracia. Pero lo que Dios me ha dado y donde me ha puesto, es para darle la gloria a Él, maravillarme de Él y no de mí.

Creo que debe ser una constante dejar que Dios sondeé el corazón. Presumir de una relación perfecta con Dios es vanidad, pues aún que tenga yo hábitos y estructuras, eso nunca se podrá comparar con Su gracia, amor, y su obra en la cruz. A veces lo que digo o hago, quiero que sea para bendición a otros pero, muy en el fondo existe este deseo de superioridad y de que me vean a mí, o que al ver a Dios en mí sea por mí y no por él. Tomo una actitud fariseísta como aquellos que querían apedrear a la mujer sorprendida en adulterio (Juan 8),  y Jesús responde: "Quien esté libre de pecado que tire la primera piedra", mientras escribe en el suelo señalando como en Jeremías 17:13, que el que se aparta de Él quedará como algo escrito en el suelo porque abandonó al Señor, al manantial de aguas vivas. Lo hermoso de esto es que Él sigue siendo ese manantial y nos invita a permanecer plantados junto a sus aguas (Jeremías 17: 8). Extendamos nuestras raíces hacia Él, dependamos de Él y dejemos que siga examinando nuestro corazón día con día para no olvidar que Él es nuestra esperanza.

24 de julio de 2012

Adiós Veinte

A unas horas de terminar mis 20 años... este año ha sido bien especial y nada alcanza a describir el agradecimiento que despierta cada mañana con mis ojos viendo la luz del sol, el agradecimiento a Dios en mi corazón. Termina una etapa llena de cosas, lugares y momentos inolvidables desde aquél martes del 2011. Tengo ahora un año menos de vida, pero Él ha estado ahí cada segundo. 


Ayer tuve un encuentro conmigo a través de una carta que me escribí a mí misma a los 17 años, la edad del sueño. Hoy el sueño sigue, acompañado de los mismos miedos y nuevas dudas, pero Él me sigue diciendo: "Confía en mí, yo guío cada uno de tus pasos, mi pequeña oveja, te amo, vales más que un ave, tranquila, voy en tu barca y desde antes de nacer te creé para ese misterio que vienes descubriendo en Mi Palabra... sigue siendo fiel".

Mi mayor regalo sin duda ha sido conocerle y vivir conforme a Su voluntad; que la vida se trata de algo fuera de mí misma, mi orgullo y vanidad; que a Su lado definitivamente, mi vida dio un cambio radical y que si dolió, vale aún la pena; que aún falta tanto por recorrer; que Su perdón, gracia y misericordia son cada vez más palpables y Su amor más profundo; que Su promesa no falla; que mi todo es Él y mi deleite está en Su Palabra; que no importa lo que venga, en cada detalle Él es soberano; que he recorrido caminos que mi imaginación no dibujó; que sus bendiciones llegarán una tras otra como un extra a lo que Él va haciendo; que Él responde oraciones y sigue llamando; que Él me inspira; que creer es también pensar y que la verdad más bella no sirve de nada si no viaja de la mente al corazón; que Él da sorpresas para enamorarme más; que no todo está perdido sino hay mucho que ganar; que falta mucho por aprender y que soy responsable de lo revelado...

Nuevas canciones, palabras, experiencias y personas por las que agradezco inmensamente a mi Señor. Hoy mi oración es que me permita conocerle más y vivir de acuerdo a Su voluntad, que siga haciendo en mí su obra y que me permita servirle con humildad. Hoy inicia un año importante, de retos claros, nuevos diarios, nuevas historias y otras que siguen escribiéndose, nuevos procesos y muchos que han concluido, nuevos viajes y metas, el mismo sueño tornándose cada vez más al color de Su sueño desvaneciendo limitaciones, ideas y manipulaciones. 

Disfruté este año y comienzo con la misma esperanza en Aquél que da la vida...



13 de junio de 2012

Tiempos de crisis y un corazón agradecido.

Hay tanto en mi mente para decir... y mucho más en mi corazón, que a veces las palabras no pueden expresarlo pues limitarían el mensaje. Este ha sido un año muy hermoso lleno de muchas oportunidades y bendiciones de parte de Dios. Si pudiera describir esta mitad del año con una palabra, diría: AGRADECIMIENTO, pues mi corazón no deja de estar agradecido por tanta bondad, por tantos privilegios, regalos, amigos, familia, personas extrañas que se vuelven importantes, lugares, pláticas, por la escuela y mis compañeros, por mis maestros y las pruebas, por el reto de encarnar La Palabra con humildad y esfuerzo, por el crecimiento en cada área, por el movimiento, la música, el ministerio, y sobre todo por Él mismo revelándose por gracia.

Pronto comienza una segunda parte de este año (parece ser que donde me he ido formando separamos la vida por semestres), y no solo eso, sino que inicio también la etapa profesional de la carrera y un año es lo acordado para terminar, en cierto sentido, mi rol de estudiante. Emocionada (una mezcla de miedo y alegría, si es posible) y totalmente agradecida por Su fidelidad y por Su llamado.

Cada etapa es un tiempo de crisis, así lo he ido aprendiendo en la carrera (para los que me leen apenas, estudio la Licenciatura en Psicología) y sin duda este tiempo lo es, pues mis convicciones no solo son desafiadas sino reafirmadas, vendas de mis ojos son quitadas a la luz de La Palabra y la realidad es más palpable a cada instante. No puedo callar, no puedo limitar mi relación con Dios a lo intelectual o a lo íntimo. Esa intimidad y conocimiento de Él deben ser reflejados en mi actitud hacia el mundo y en mis acciones en medio de una sociedad que vive en dolor constante, donde la misma enfermedad se presenta en síntomas diversos. 

Un miedo hacia el futuro de repente inunda mi ser con dudas, que provocan ansiedad y temor pero estoy aprendiendo a confiar también aquí y ahora, en Él y en Sus promesas que no fallan. Estoy segura en Sus brazos y es mi mayor deseo y anhelo hacer Su voluntad. Por eso confío, pues no se trata de mí, todo se trata de Él. Este tiempo, lo que hago y el lugar en el que estoy, tal como fui creada, es una oportunidad para mostrar el amor de Dios a un mundo que sufre. 



"Nuestra manera de actuar manifiesta lo que creemos, no lo que sabemos." 
Desconozco el autor.


13 de mayo de 2012

Una mañana linda...

Una mañana linda... by melissaolachea
Una mañana linda..., a photo by melissaolachea on Flickr.

Una mañana de esas que me gustan mucho: nublada, blanca y fresca pero no helada ni con posibilidades de lluvia. En pijama, sentada afuera de mi casa en los escalones a la entrada de la sala, con té de durazno y pan tostado con mermelada de fresa. Un libro, mi Biblia, mi libreta y mi pluma de Guatemala. Amigos en el corazón, viajes... Me recuerda a Seattle esta mañana, esta mañana linda (Café Tacvba en mi mente)Las aves cantando y disfruto del más posible silencio en la ciudad. Estoy viva.


Devocional: Lucas 8. 40-56

Quiero tocarte

y no ser parte de la multitud.
Sé que Tú me ves entre tanta gente.
Creo en ti
y descanso en tu Palabra,
entonces no temo,
pues entras hasta la habitación
más dolorosa que hay en mí.
Te quedas y me levantas.
Despierto.
Aunque en sueños me burlaba,
creo en ti, espero en ti.
Si, Tú eres mi esperanza.
Tú eres mi esperanza,
me has dado tu paz.

21 de abril de 2012

Introspección

Fotografía por Vanessa Olachea

Es una flor, es de color guinda, 
formada por tres partes iguales que se unen por una delgada rama que va de cada pétalo hacia abajo.
Aunque es de color guinda, tiene distintas tonalidades y algunas partes llegan a ser anaranjadas.
Es frágil, liviana, delicada, suave, está un poco húmeda, tiene un olor agradable.
Es pequeña, tiene un poco de tierra por lo que podría parecer sucia.
Se ve arrugada, un poco gastada y vieja.


Fotografía por Vanessa Olachea

Yo soy una flor de color guinda
(sencillamente el guinda es un color que me gusta mucho y me caracteriza),
formada por tres partes iguales (espíritu, alma y cuerpo;
todas tienen el mismo grado de importancia aunque esta la exprese y viva distinta en cada área
que se unen por una delgada rama que va de cada pétalo hacia abajo
(hacia una base, hacia un camino).

Aunque soy de color guinda, tengo distintas tonalidades
y en algunas partes llego a ser anaranjada
(mis formas de ser en el mundo, responder, y contactarme con los otros).
Soy frágil, liviana, delicada, suave, estoy un poco húmeda, tengo un olor agradable (es literal).

Soy pequeña, tengo un poco de tierra, por lo que podría parecer sucia
(tal vez mis errores me hacen ver sucia ante otros,
más ante Sus ojos, me puedo ver cómo Él mira;
mis errores son parte de mi historia
y un reflejo de su gracia y misericordia
).

Me veo arrugada, un poco gastada y vieja
(y curiosamente cuando digo mi edad se asombran,
piensan de mí, por mi forma de hablar, que tengo más edad;
esto no me hace sentir anticuada, refleja pues,
la influencia tan positiva de amigos queridos y grandes.
En resumen: experiencia y ambiente estimulante
).


Clase de Introspección
6to. Semestre
Licenciatura en Psicología

2 de febrero de 2012

enfol



Ha transcurrido un poco más de una semana de mi regreso a Tijuana. Dios me dio la oportunidad de viajar al Encuentro de Formación de Lideres (ENFOL), me permitió conocer un poco de dos hermosos países: Honduras y Guatemala y también me regaló el compartir historias y nacer nuevas amistades con estudiantes de México, Guatemala, Honduras, El Salvador, Costa Rica, Nicaragua y Panamá. Esta experiencia marcó mi vida en muchas áreas, pues Dios hizo de todo. Mi corazón se encuentra plenamente agradecido por tanto que Dios habló y obró allá durante esos 15 días, por lo que hizo antes de irme, por lo que sigue obrando hoy y por lo que viene.

Desde antes del viaje, Dios estuvo preparando mi corazón, estuvo hablando, callando, preguntando, respondiendo y guiando. Sinceramente no tenía el dinero para ir, cuando en octubre me invitaron a participar de este encuentro. De hecho, fue gracioso encontrarme con testimonios donde el punto en común era esta cuestión económica. Y es por esta razón que puedo decir y podemos decir los estudiantes que asistimos, que fue Dios quién nos envió con un propósito especial y que entre tantos estudiantes, nos escogió a nosotros para este tiempo. Agradezco a Dios por las personas que me apoyaron, por mi familia y por los estudiantes y obreros de COMPA en Tijuana.

Dios fue nuestro proveedor en este tiempo y sé que siempre lo es en el día a día. A nuestra llegada a Guatemala nos recordó a mis amigas y a mí, que en todo el proceso del viaje dependíamos totalmente de Él. ¡Llegamos al aeropuerto y nuestro equipaje no estaba! Sinceramente me preocupé un poco, pero pensé y pude comprender que esto era parte de la aventura, y no de cualquier aventura, sino de esas que Dios planea para nuestra formación.

Dios nos consintió bastante al darnos el honor de hospedarnos en la casa de la familia Ortiz. Pudimos sentir Su amor a través de tan linda y ejemplar familia. Fue tan lindo compartir anécdotas, comida típica y música, pero sobre todo, algo que inquietó a mi pensamiento, fue el compartir la situación social por la que pasan nuestros países, sobre todo esta cuestión de la delincuencia, la violencia y la inseguridad, y preguntarnos cómo podemos ser agentes de cambio ahí en nuestro pequeño "contextito" (diría Israel).


Algo hermoso para mí, fue conocer amigos de distintas partes de México, compartir con mexicanos costumbres, el gusto por el chile y las tortillas; pero durante el ENFOL, pude probar un pedacito de cielo al encontrarnos delegados de distintos países: me di cuenta que para Dios no hay fronteras y todos unidos, eramos Su pueblo, distintas naciones con un mismo sentir, adorarle.


Las conferencias fueron excelentes. La primer semana estuvimos estudiando Timoteo. Algunas notas que me gustaría compartir son las siguientes:
  • Debemos afirmar en nosotros el vivir en y por La Palabra y tener una determinación y pasión profunda por la verdad. Cuando la Palabra ha sido encarnada en nosotros, el mundo del poder nunca podrá encarcelarla.
  • La autosuficiencia humana es un obstáculo para dejar fluir la gracia de Dios y poder ser usados por Él. El impacto que yo puedo hacer no se mide por mi salud, inteligencia, etc., sino por un corazón sincero, ya que yo soy lo que soy por la gracia de Dios.
  • Compartir el evangelio no es una oferta, implica un costo: reconocer la autoridad y soberanía de Dios. No hay cristianismo sin cruz.
  • La piedad es: la devoción a Dios, reverencia, expresión visible de nuestro ser y corazón delante de Dios como respuesta a nuestro amor por Él. El desconocimiento de Dios, nos lleva a una vida impía.
  • Mi enseñanza debe estar respaldada con mi vida. Debo ser un líder coherente con lo que enseño y lo que vivo.
  • Entender el servicio a Dios enfocado solo al trabajo en la iglesia, es limitar mi llamado.
  • Ser servidor de Jesús, es ser servidor de los demás.
  • La convicción del llamado a servir, es producto de mi experiencia personal con Cristo.
  • El Evangelio es la propuesta de Dios para restaurar al ser humano de acuerdo a su diseño y propósito de existencia original.
Al terminar la primer semana, alguien nos decía que habíamos estado pasando hermosos momentos con Dios, una relación intima y personal, pero era momento de poner los pies en la tierra y aterrizar todo lo que Dios había estado hablando, a nuestros contextos. Así que durante la segunda semana estuvimos reflexionando sobre temas que afectan a nuestra sociedad; temas como: homosexualidad, la violencia y la pobreza, nuestro papel en la universidad, mayordomía y el cuidado ambiental.


Esta semana estuvo llena de retos. Y si bien, cada reto fue respuesta a la oración de mi corazón antes de llegar a Honduras. Dios había estado inquietándome y mi petición era conforme a Su voluntad: "Hazme ver más allá de mí, más allá de mis deseos y necesidades, hazme voltear a ver mi mundo y pon una carga en mi corazón por otros." Fue fascinante cuando en Isaías, veo a Dios preocupándose por el mundo, por la pobreza y la violencia, y enseñando a su pueblo, enseñándome a mí desde Su Palabra, cuál es mi papel y cuál debe ser mi actitud ante esto.


Momentos muy especiales fueron los tiempos a solas con Dios, realmente me sentía de vacaciones con Dios cada mañana. Fue hermoso y refrescante cada tiempo devocional. Al principio era un poco difícil, pues estoy acostumbrada a los devocionales express. Entre tanto ruido, tantas cosas por hacer, horarios quebrados, mi tiempo con Dios en la rutina a veces se ve amenazado. Los primeros días terminaba rápidamente (como si dependiera de mí) y quería comenzar a hacer algo distinto cuando aún tenía mucho más tiempo para descansar en Él y disfrutar de Su presencia. Agradezco a Dios este regalo hermoso de experimentar Su amor, Su paz, Su presencia durante las mañanas y también le agradezco por el hermoso paisaje que me permitió disfrutar cada día.


Entre tantas cosas lindas y hermosas que hizo Dios, una de ellas fue sanar una herida que me obstaculizaba a seguir adelante en los sueños que Él me ha prestado. Y Él sigue obrando aún después del ENFOL, después de ese tiempo dónde personalmente conocí más a Dios, regreso a casa queriendo escuchar aún Su voz, queriendo escuchar lo que Él me dice. Lo mejor que pude recibir de este viaje, fue lo que Él en lo íntimo habló, y el hambre y anhelo de conocerlo personalmente.


Quiero hacer público mi agradecimiento y el de mi familia, a aquellos que estuvieron apoyándome para poder tener la oportunidad de capacitarme y de recibir lo preparado por Dios durante esas dos semanas.


Agradezco a: Julieta Olachea, Guillermo y Angie Pérez, Enriquete Villa, Misael Zamarripa, Miguel e Irma Barrera, Noemi Cárdenas, Karla Nava, Abdiel Espinoza, Adrian y Margarita Espinoza, Erick Ledezma, Oscar y Emma Ledezma, Alejandra Ortiz, Ruben y Lupita Ortiz, Cesar Lopez, Luis Monteon, Jorge Pacheco, Saulo García, a los muchachos profesionistas de la célula de los lunes, a los que asistieron a la cena navideña, a los que compraron panecitos y paletas, gracias. Gracias también a aquellos que oraron, pues sé que oraciones fueron contestadas. Gracias especialmente a mi hermanita Ness, a mi abuelita Lupita y a mis papás, quienes siguen apoyándome, gracias por ser parte de mis sueños y por ser instrumento en las manos de Dios, los amo mucho.